miércoles, 23 de febrero de 2011

'La ciencia y la vida'

Imitando al genial Eugenio [1][2], aquel fantástico humorista catalán que siempre llevaba gafas tintadas, que nunca sonreía y cuyo mayor defecto era andar siempre fumando en sus actuaciones, empezaré la entrada de hoy con un «¿Saben aquel de dos tipos que se reúnen en lo alto de la montaña, en un hotel de todo lujo, para hablar de lo humano y lo divino y del sexo de los ángeles?».

Y un poco con esa idea —o regusto, para los que prefieran el sentido que da sabor a la vida— me he quedado tras leer 'La ciencia y la vida', de Jose Luis Sampedro [3][4] y Valentín Fuster [5]. Durante todo el libro estos dos eruditos se enfrascan en discutir muchos de los síntomas adversos de una sociedad que va cayendo en una espiral, casi como el efecto de Coriolis, yéndose por el retrete. Y ahí se queda casi todo el texto: En una descripción, más o menos apasionada, de todo aquello que ya sabemos todos. Al menos todos los que podríamos estar interesados en escuchar a dos librepensadores como Fuster y Sampedro. Particularmente creo que este libro ofrece una clara experiencia de sesgo de confirmación [6], ya que aquellos que tenemos la creencia de que las cosas no funcionan abrazaremos con entusiasmo los enunciados de los conversadores, mientras que aquellos a los que les trae sin cuidado todo les parecerá igualmente absurdo que estos dos se pongan a charlar de aquello que no resuelve nada.

Para mí ese ha sido principalmente el problema de este libro: Muy bien que se identifiquen los problemas, pero a la hora de proponer soluciones yo lo veo bastante flojo. Leyéndolo tuve la sensación de asistir, retrotrayéndome al pasado, a una de esas apasionantes discusiones que manteníamos en el patio del instituto, en la cortísima media hora del descanso o recreo, sobre lo moral, lo ético y lo estético de este mundo y esta sociedad, con el prisma del quinceañero rebosante de hormonas, pero que en el fondo no aportaba soluciones al problema. Lo mismo que los autores, pero ellos cobrando y además haciéndolo en un contexto de naturaleza que mata de envidia. Como tuve oportunidad de aprender por mí mismo en mis años de universidad, leer en voz alta el problema de cálculo diferencial del perro y la cuerda, en primero de Informática, no hacía que se resolviera sólo.

     —¡Ah, ahí está la trampa! Es que si no hay normas no hay libertad.
     —Pero, la distinción que haces entre lo que es orden natural y lo que no, enlazado con la libertad individual…
     —Mira, lo de las normas y la libertad está muy claro. Te lo explico con mi metáfora de la cometa. La he repetido muchísimo y suele resultar esclarecedora. La cometa vuela porque está atada. Fíjate bien, si tú coges una cometa y la tiras al aire sin más, no vuela; en cambio si está atada, la cuerda permite la resistencia contra el viento y la cometa vuela. Vuela porque está atada, ¿entiendes lo que quiero decir? Y la cola de la cometa tiene mucha importancia, de la cola depende muchísimo la posibilidad de vuelo, de equilibrio.

No digo, ni muchísimo menos, que la lectura de este libro sea inútil. Nada más lejos de la realidad. Simplemente argumento que, para tener un título tan apetitoso, y unos autores tan dignos de ser considerados como sabios, el libro peca de bastante ingenuo, tal vez incluso infantil, en cuanto a expectativas y resultados. En cualquier caso, reconozco que de su lectura he sacado algunas reflexiones interesantes, unas pocas ideas importantes y el conocimiento de anécdotas curiosas. Por lo demás no deja de ser un libro que bien se podría dejar de leer. Hay muchos artículos de Jose Luis Sampedro que versan sobre lo mismo y que tienen mucha más enjundia. A causa de estos artículos es que me lancé a leer sus libros, siendo éste el primero.

Este volumen es uno de esos casos en que el reclamo de «best seller» está más justificado por sus autores que por su contenido. En mi opinión, mejor no leerlo. Salvo que seas un incondicional de Sampedro o Fuster, en cuyo caso no tengo nada que objetar.


1. Entrada en la Wikipedia que habla sobre Eugenio: http://es.wikipedia.org/wiki/Eugenio_(humorista).
2. Uno de tantos chistes que se pueden encontrar en la Red; en particular en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=wU-lA7gpu3E. La gracia de tantos chistes malos estaba siempre en cómo los contaba.
3. Entrada en la Wikipedia que habla sobre Jose Luis Sampedro: http://es.wikipedia.org/wiki/José_Luis_Sampedro.
4. Una de tantas entrevistas a Sampedro que se pueden encontrar en la Red; en este caso en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=EmWdDjvALHE. Me quedo con una de sus frases: «Soy un aprendiz de mi mismo» y todo lo que ello implica.
5. Entrada en la Wikipedia sobre Valentín Fuster: http://es.wikipedia.org/wiki/Valent%C3%ADn_Fuster_Carulla.
6. Mucho he mencionado en mis entradas el susodicho sesgo de confirmación, uno de los prejuicios cognitivos que más intervienen en las discusiones, muchas veces estúpidas, que mantenemos. El artículo de la Wikipedia se puede consultar en http://es.wikipedia.org/wiki/Sesgo_de_confirmación.

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