miércoles, 12 de noviembre de 2008

Cruzando el ecuador de una semana 'intensa'

Esta semana está siendo particularmente intensa. En el terreno laboral, hablo. Casi doce horas al día, sin contar las que empleo en transporte (público, público), son las que he dedicado a permanecer en el trabajo. Almuerzo dentro de la propia oficina. No me importa demasiado porque es -al menos debe ser- un esfuerzo puntual y me lo estoy pasando muy bien. Aunque resulte asombroso, sí, uno se lo puede pasar bien en el trabajo. Tampoco me importa mucho no escribir nada estos días en mi bitácora, por eso de 'sarna con gusto no pica'. Ya volverán los tiempos felices (los felices sin tanta dedicación).

De todas formas no ha lugar a abandonar este sitio así como así y no dar señales de vida. Supongo que alguno/a se preocupará. Sigo vivo y, como sugiere el amigo sulaco, este tipo de entradas hay que decorarlas con alguna imagen. Pues aquí va la que corresponde a éste.



Efectivamente, anoche hice un stop mental y acudí a ver el espectáculo que el fantástico y magistral quinteto argentino Les Luthiers está ofreciendo durante esta semana en el Auditorio Alfredo Kraus, en Las Palmas. Piezas viejas con piezas nuevas, o mejor dicho, piezas conocidas con piezas desconocidas, todas de mucha calidad y algunas para beberte las lágrimas de la risa. Brutalmente entretenido. Absolutamente recomendable.

En fin. Ya estamos a miércoles. Ecuador de la semana laboral. Hoy comienzo el día pensando en que queda menos para las fechas navideñas y ya empieza a notarse en el esfuerzo de los comercios por decorar. En que aún tengo diez días de vacaciones por disfrutar. Y que estos días, entre tarea y tarea, me entretengo elaborando ya la lista de deseos (busca a la derecha y déjate caer con alguna sorpresa). En definitiva, hoy se presenta un buen día. Intenso, como los anteriores, pero igual de bueno. Veremos si para mañana hay tiempo para escribir una pequeña entrada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No me puedo creer que Les Luthiers sigan en activo. Deben ser por lo menos de la misma edad que los faraones egipcios.

Uno+Cero dijo...

Cuarenta años llevan ya. Como poco. Pero es sorprendente ver lo bien que se conservan y lo 'ágiles' que son en el escenario para tener más de cincuenta años ya. Para mí que los congelan entre actuación y actuación y los transportan en contenedores criogénicos de un sitio a otro.